Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. Durante el día puede parecer agitada y fría, pero al anochecer se vuelve pura energía sensorial. En el núcleo de la https://sashazkxd731125.blogdiloz.com/38828616/flirtear-en-bogotá-el-ritual-de-la-vida-nocturna